Terminó el trabajo
Empezó el lunes en Ferro y terminó el viernes en El Abierto: así de largo fue el encuentro que protagonizaron Matías Álvarez y Ezequiel Urrestarazu. Y el resultado confirma que, de haberse jugado todo el mismo día, también hubiese sido un duelo bien extenso: 6-4, 5-7 y 10-4.
La humedad fue un gran atenuante en todos los partidos de la jornada y el de Álvarez-Urrestarazu no fue la excepción. Las pelotas estuvieron muy pesadas y volvieron más embarradas que nunca.
Matías, campeón de Rotterdam este año, había quedado set arriba al momento en que la lluvia detuvo el partido. Hoy su rival entró a la cancha con la determinación de que podía dar vuelta el asunto y casi lo logra. Al menos forzó el super tie-break.
Pero en el set decisivo el mejor de los dos fue Álvarez, que ya está entre los cuatro mejores del torneo de Madrid. Ahora esperará por el ganador del cruce entre Nahuel Vaamonde y Agustín Ruiz.
