Las derrotas siempre duelen, pero cuando llegan después de haber tenido una clara ventaja para seguir adelante en Roland Garros escuecen. Tres bolas de 'match', un set y 4-1 en el segundo. No fue suficiente para una de las grandes aspirantes a la Copa Suzanne Lenglen. De acariciar los cuartos de final a sufrir una debacle.
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