Lío tremendo para acabar el
GP de España de F1. Un Safety Car provocado por Antonelli compactó al pelotón y en Red Bull no tenían ruedas blandas nuevas para
Verstappen y le colocaron . Esto lo dejaba vendido ante los ataques de
Leclerc y Russell, que anhelaban subirse al podio y sí montaban la goma más blanda para las seis vueltas finales atacar al máximo.
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