Carlos Alcaraz se pide más consistencia en su juego, ya en Roland Garros, pero asimismo para lo que vendrá después. No sufre las desconexiones profundas de antaño, pero continúa padeciendo bajones parciales, ya sean de energía o por su propio nivel de autoexigencia. “Estamos aprendiendo a buscar soluciones y no cabrearnos cuando las cosas no salen del todo bien. Quiero más consistencia, aunque cada vez consigo tener un nivel alto más tiempo”, señala.
Seguir leyendo...