Se ve estos días en
La Cerámica, donde se disputa una nueva edición de
LaLiga FC Futures y en cierto modo es un alivio: cuando hay un balón de por medio, todos los niños centran su atención en él. Justo lo contrario que ocurre cuando, en una reunión familiar, en un momento de espera o directamente en casa aparece un teléfono móvil, una tablet o la consola. Pero eso sí, cuando están presentes los dos en el mismo escenario, quien sigue ganando es el balón. De calle.
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