Las futbolistas, que antes podían vivir una vida anónima, ahora se ven irremediablemente perseguidas por los hambrientos '
paparazzi', como ya hace años que ocurre con los futbolistas, sobre todo en Inglaterra. Al haberse profesionalizado y mediatizado tanto en los últimos años, el
fútbol femenino ha vivido un cambio radical. Para lo bueno y para lo malo.
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