La batalla física y mental que libraron
Carlos Alcaraz y
Jannik Sinner en la final más larga de la historia de Roland Garros -5 horas y 29 minutos-, ha desatado una contundente reacción por parte de un ilustre como
Andy Roddick a la hora de reivindicar el tenis como el deporte más duro.
Seguir leyendo...