Puede que tengas un seguro para tu negocio. De hecho, es bastante probable. Quizá fue el que te ofrecieron al abrir la actividad, o el que venía recomendado por la gestoría. Tal vez simplemente cumplía con lo mínimo que pedían en el local que alquilaste. Pero... ¿Alguna vez te has parado a leer lo que cubre exactamente?
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