El frenético y trepidante
Mirandés-Oviedo (1-0)
de ida de la final de ascenso a Primera División disputado ayer en Anduva tuvo su momento más tenso a los 79 minutos de encuentro. Entonces ya ganaba el equipo local por la mínima. En un saque de esquina, los jugadores del Oviedo no dudan en irse hacia el colegiado Iosu Galech para reclamarle una pena máxima como consecuencia de un posible agarrón de Hugo Rincón al jugador del equipo asturiano Hassam dentro del área.
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