Más allá de cómo se resuelva la segunda temporada del
culebrón Nico Williams-Barcelona, la realidad es que en poco más de dos semanas echa a andar en
Lezama un nuevo proyecto del
Athletic. El listón es elevado para un equipo que en las dos últimas temporadas ha ganado una
Copa, ha sido cuarto en
Liga y ha disputado una semifinal de
Europa League, pero hay ilusión y confianza en seguir en la cresta de la ola entre la parroquia zurigorri y entre los que toman las decisiones importantes en la entidad. No solo por la inercia reciente, también por la fisonomía de la plantilla. Hay
presente, así lo dicen los resultados, y hay
futuro atendiendo al margen de evolución del plantel y a las edades en las que se manejan los leones.
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