Trabajar en la
obra no es fácil. Es más: es
uno de los trabajos más duros que existen por su exigencia física y por tener que estar casi siempre en la intemperie, haga frío o calor. Sin embargo, sigue habiendo jóvenes que se atreven a probar con este trabajo, muchas veces por necesidad. Esto es precisamente lo que le ha ocurrido a
Nerea, una joven que
decidió probar suerte en Australia.
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