El
París Saint-Germain llegó al primer
Mundial de clubes de la historia como uno de los grandes favoritos para ganar el torneo después de vapulear (5-0) al Inter de Milán en la final de la Champions League y proclamarse Rey absoluto de Europa. Lo que nadie se esperaba es que ayer, en las semifinales, fuera a hacer lo mismo con el
Real Madrid.Seguir leyendo...