Este distrito del Perú lleva el nombre de un personaje de Dragon Ball Z desde hace 105 años: está ubicado a 2 horas de Lima
En el norte chico de Lima se encuentra un distrito que llama la atención por su singular nombre que coincide con el de uno de los personajes más conocidos de Dragon Ball Z, Vegueta, pero su historia es mucho más profunda. Fundado oficialmente el 23 de agosto de 1920, este territorio de la provincia de Huaura es cuna de tradiciones ancestrales que dejó una de las cinco civilizaciones más antiguas del mundo.
A diferencia del héroe de la saga japonesa, la denominación de la ciudad peruana lleva acento en la primera sílaba, Végueta, y encierra un pasado colonial lleno de migraciones que marcaron su identidad. Dentro de este espacio se ubica Vichama, sitio arqueológico de más de 3.800 años de antigüedad, vinculado con Caral, considerada la civilización más antigua de América.
¿Por qué se llama Végueta?
Aunque muchos asocian de inmediato su nombre con el guerrero de Dragon Ball Z, Végueta surgió mucho antes del anime japonés. Según señaló para La República Elvis Peralta, coordinador de campo de la Subdirección de Relaciones Comunitarias, el distrito en un inicio se llamaba Uita. Posteriormente, pasó a denominarse Bégueta y luego se quedó como Végueta. La denominación proviene de una calificación española; en la península ibérica existe un lugar con características similares que se llama así.
Desde mucho antes de su fundación oficial, hace 105 años, su nombre resume transformaciones y refleja el legado de las migraciones, la hispanización y las comunidades indígenas que poblaron la costa central del Perú hacia el siglo XVII. Végueta conserva registros históricos como censos coloniales y estudios poblacionales que permiten conocer la vida de sus habitantes a lo largo de los años.
¿Dónde se ubica el distrito de Végueta?
El distrito de Végueta se ubica en la provincia de Huaura, en la provincia de Lima, a poco más de dos horas por carretera desde la capital del Perú. Se extiende sobre la costa del Pacífico, limitando al norte con Supe Pueblo y al sur con Huaura. Su altitud promedio es de 77 m s. n. m., lo que le otorga un clima templado y una amplia franja litoral.
Entre sus atractivos destacan las tranquilas playas de Las Liseras, Tambo de Mora, Los Viños y las lagunas de las Albuferas de Medio Mundo, donde se practican deportes acuáticos como canotaje y kayak. Además, el distrito alberga el complejo arqueológico Vichama, conocido como “la Ciudad Enterrada”, que exhibe en su museo comunitario la historia de los restos y piezas encontradas, que testimonian la vida de sociedades que surgieron hace 3.800 años, contemporáneas con Caral.
Los servicios básicos incluyen una comisaría y puestos de serenazgo. Aunque no cuentan con un hospital, los distintos centros poblados de Végueta, Mazo, Tiroler, Primavera, Mariátegui y Medio Mundo cuentan con postas médicas.
¿Cómo vive la población de Végueta?
La población actual de Végueta supera los 25.000 habitantes y combina tradiciones ancestrales con actividades modernas. Según el exalcalde José Li Nonato, es la segunda cuenca lechera del país. El distrito destaca por la avicultura, agricultura, ganadería, pesca artesanal e industrial, y una creciente industria turística gracias al impulso cultural del sitio arqueológico de Vichama.
Nonato, principal impulsor de las excavaciones, señala que desde el inicio de las investigaciones en el complejo arqueológico en 2007 incrementó el turismo. “Crecieron en restaurantes, en hoteles, los terrenos aumentaron en su valor y sobre todo los emprendedores tuvieron una oportunidad que a través de la cultura puedan venir muchos visitantes nacionales y extranjeros, y eso genera un desarrollo y progreso para la población”, indicó para este medio.
Una de las emprendedoras que revalora las tradiciones milenarias es Lidia Palma, artesana y capacitadora del Taller de Fibra Vegetal del Ministerio de Cultura, que usa el junco, una fibra extraída de los humedales de las Albuferas de Nuevo Mundo que antiguamente se empleaba en Vichama y Caral para construcciones sismorresistentes, según los reportes arqueológicos. Aunque no es un trabajo que le permite sostenerse económicamente, le sirve para solventar algunos gastos. “Desde llaveros, organizadores, monederos, paneras, fruteras y carteras, hasta colocamos letras en los productos y todo esto tratamos de diseñar con los diseños que los arqueólogos han encontrado en las diferentes zonas arqueológicas. Lo hacemos primero para que no se pierda este arte ancestral y que siga ese legado”, explicó.
Así es Végueta. Más que un nombre curioso en la geografía del Perú, un distrito donde conviven historia, cultura y naturaleza. Su cercanía a Lima, su riqueza patrimonial y su conexión con Caral lo convierten en un destino clave para comprender las raíces de la civilización en el Perú y en América.
