Batacazo electoral: Catherine Connolly, líder de la izquierda, es elegida presidenta de Irlanda
Catherine Connolly será la nueva presidenta de Irlanda, de acuerdo con el recuento oficial aún parcial de las elecciones del viernes. La victoria de la líder de izquierda (presentada como independiente) confirma un batacazo para la coalición de centroderecha que gobierna el país, representada por la exministra de Protección Social, Heather Humphreys.
Tras el escrutinio de cuatro de las 43 circunscripciones irlandesas, Connolly obtiene un 60,7 por ciento de votos, frente al 30,9 por ciento de Humphreys.
La candidata perdedora, Heather Humphreys, reconoció su derrota y felicitó a su rival: “Catherine será presidenta para todos nosotros. Será mi presidenta y me gustaría desearle lo mejor de lo mejor”, declaró a la televisión pública irlandesa, RTE.
Una voz de izquierda con foco internacional
Connolly, de 68 años, se convertirá en la décima presidenta de Irlanda, sucediendo al poeta y exministro Michael D. Higgins. Aunque el cargo es principalmente protocolario, ofrece amplias oportunidades para expresar el sentir popular y posicionar temas de política exterior.
La nueva presidenta ha mantenido posturas firmes sobre temas internacionales:
- Ha acusado a la OTAN de ejercer prácticas belicistas.
- Ha votado en contra de los tratados de la Unión Europea.
- Ha denunciado un “genocidio” en Gaza por los ataques de Israel y ha prometido viajar a Palestina como presidenta para declarar en persona su apoyo a la población.
Alarma por votos nulos
La líder del partido Laborista de Irlanda, Ivana Bacik, si bien celebró la victoria de Connolly (quien inició su carrera en esa formación), llamó la atención sobre la gran cantidad de votos nulos depositados.
Bacik explicó que los votantes escribieron en las papeletas sus quejas sobre la situación del país e incluso amenazas contra los representantes públicos. La campaña “Arruinemos la Votación” reivindica esta acción como una “respuesta argumentada a la creciente preocupación de la población por la falta de opciones reales en las elecciones presidenciales”.
La líder laborista advirtió que el “nivel de virulencia” en algunas de esas papeletas es alarmante y requiere que la clase política “analice las preocupaciones de la gente y por qué se sintieron no representados”.
