Si hay algo complejo de divisar en el mundo del pádel, es ver a Álvaro Cepero (San Fernando, 1991) morderse la lengua. Muchas veces su estilo directo le ha podido causar complicaciones, pero es un jugador de raza y corazón que no renuncia a sus principios. Con la franqueza habitual, el andaluz se sienta con La Chiquita Padel y Mundo Deportivo para hacer balance de temporada y carrera.
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