Cómo elegir el servidor cloud gestionado adecuado para pequeñas y medianas empresas en Argentina
Ya pasó el período electoral. Muchas empresas que estaban postergando sus decisiones esperando un poco de claridad en el sector económico empezaron a mover sus piezas. Y es que en la Argentina gran parte del conglomerado productivo está depositado en las Pymes. En nuestro país hay unas 527.673 pymes empleadoras registradas a diciembre de 2023. Esta cifra representa alrededor del 98 % de todo el tejido productivo. Sin embargo las pymes argentinas tienen actualmente un desafío doble. Por un lado está el tema de la competitividad global con las últimas políticas del gobierno nacional, en donde muchas empresas podrían elegir servicios externos. Pero también está la necesidad de elegir opciones adecuadas para poder potenciar la productividad de una empresa. Uno de los cuellos de botella más frecuentes en todas las empresas que apuestan por internet está en la inversión de infraestructura. No se trata de mantener una cuenta de Instagram (algo válido pero insuficiente), sino de montar toda una suite de servicios y sitios web en un servidor cloud. Es por eso que la elección de un servicio tiene que estar a la altura de las circunstancias de ese momento.
El primer gran problema que encuentra la persona que gestiona los servicios cloud de una empresa es la gran oferta de propuestas. Están los gigantes tecnológicos internacionales como AWS o Azure que ofrecen propuestas robustas, pero que no se adaptan a las necesidades de las pymes. Otras locales, por suerte, parecen entender mejor lo que necesitan. Porque un servidor cloud gestionado no es simplemente un espacio de almacenamiento virtual o un procesador remoto. Se trata de un servicio integral que ofrece varias capas de seguridad, además de contar con un soporte técnico de calidad y, sobre todo, la tranquilidad de saber que la operación crítica de la empresa está en manos de verdaderos especialistas. En este artículo analizaremos todo lo que se necesita para elegir un servidor cloud local para una pyme.
Paso clave, entender bien las necesidades digitales de tu negocio
El punto más importante antes de elegir un servicio, es entender cuáles son las necesidades de nuestro emprendimiento. Para ello hay que realizar un profundo análisis interno. No todas las empresas son iguales ni requieren la misma arquitectura de servidor. Hay que analizar cuáles son las herramientas que ya estamos usando y ver si se pueden integrar bien con los servidores cloud. ¿Nuestro objetivo es sólo tener un sitio web institucional o vamos a montar un e-commerce? ¿Tienes picos de tráfico estacional en Navidad o en el día de la madre? ¿Usas herramientas de control de stock?
Los proveedores de calidad de la Argentina no buscarán venderte un paquete cerrado, sino que te realizará consultas para ver qué servicio se puede adaptar mejor a tus necesidades. Un punto importante es determinar si la carga de trabajo se adapta mejor a un servidor dedicado de alto rendimiento (Secure xServer), que ofrece recursos exclusivos y máxima potencia. O si necesitas una solución de cloud hosting flexible (Secure webMAX) para sitios web de misión crítica que demandan estabilidad y velocidad, o a un datacenter virtual propio (Secure VR SOLUTION) que otorga autonomía total para crear y gestionar un ecosistema de servidores.
Elegir un servidor con alto rendimiento, con posibilidad de escalabilidad
El rendimiento del servidor es la columna vertebral de la presencia digital de una empresa. Impacta directamente en la experiencia del usuario final (un sitio lento ahuyenta a los clientes). Según estadísticas de Google, gran parte de los usuarios abandonan los sitios si los tiempos de carga son superiores a los 3 segundos. Por ello, es importante optar por proveedores que garanticen una infraestructura de nivel mundial. Esto se traduce en buscar servidores alojados en datacenters con certificación TIER 3, un estándar internacional que asegura una disponibilidad del 99.982% y redundancia en todos sus componentes críticos. La tecnología subyacente también debe tenerse en cuenta. Los servicios que cuentan con procesadores de última generación, como los EPYC 9004 de AMD con hasta 192 vCPUs, y almacenamiento de estado sólido NVME U.3 de altísima velocidad, marcan una diferencia única respecto a la competencia.
Sin embargo el rendimiento inicial no lo es todo. La gran diferencia está en la elasticidad del servicio en la nube. Y es que para crecer, es necesario que esta empresa te acompañe a tu mismo ritmo. Este concepto se llama escalabilidad. Imagina esto. Estás teniendo un buen nivel de ventas, pero decides lanzar una campaña de márketing en redes sociales para la Navidad. El tráfico se multiplica por 10 o 20 veces en pocas horas. Un servicio de cloud gestionado de calidad debe permitir aumentar recursos como CPU, RAM y almacenamiento de forma casi instantánea y sin necesidad de una migración compleja o de sufrir interrupciones en el servicio. Esta capacidad de adaptación no solo asegura un funcionamiento óptimo y sin fisuras en todo momento, sino que también optimiza los costos, ya que solo se paga por los recursos que realmente se utilizan.
Por qué es importante contar con una buena capacidad de almacenamiento
El almacenamiento a veces no es tenido muy en cuenta, pero resulta de uno de los recursos más valiosos en un servidor cloud. Más allá de la cantidad de gigabytes o terabytes contratados, la calidad del almacenamiento reside en su seguridad, velocidad y, sobre todo, su resiliencia. Perder datos puede significar el fin de un negocio o un dolor de cabeza durante muchos días. Por eso, un servicio de primer nivel debe incluir una estrategia de copias de seguridad robusta y, muy importante, transparente para el cliente. No basta con una copia nocturna. Es necesario buscar soluciones que permitan la realización de múltiples snapshots automáticos a lo largo del día. Esta metodología garantiza una única fuente de verdad y una capacidad de recuperación ante desastres de grado militar. Protege el negocio no solo contra fallos de hardware, sino también contra errores humanos y, cada vez más importante, contra ataques de ciberseguridad como el problema de los ransomware. Muchos no tienen en cuenta este último punto y luego deben pagar cientos de miles de dólares para recuperar sus datos ante una falla de seguridad.
La ubicación del servidor, una clave que muchas veces no se tiene en cuenta
Si bien muchas empresas argentinas están apostando a negocios en el mundo, la gran mayoría de las pymes vive del consumo interno. Es por eso que el factor de ubiación del servidor a veces se menosprecia y es clave para la velocidad de acceso. Contratar un servicio alojado en Europa o Estados Unidos puede parecer atractivo por el precio muy competitivo, pero introduce un enemigo silencioso que conocen pocos: la latencia. La latencia es el tiempo que tardan los datos en viajar desde el servidor hasta el dispositivo del usuario final. Cada kilómetro de distancia añade milisegundos de retraso.
Contar con un proveedor con infraestructura local en Argentina reduce significativamente esa latencia. Pero hay otro punto que pocos tienen en cuenta. El desarrollo de un soporte local en la nube es clave ante otros servicios globales como AWS o Azure. Los costos de mantenimiento son menores, además de que se pueden obtener mejores precios por la trasferencias de datos. Gracias a ello, podemos conseguir un ahorro importante al no tener cargos internacionales y conversiones de divisa.
Elegir un sistema operativo que se ajuste a tu propia área IT
La flexibilidad tecnológica es fundamental para una integración exitosa y para no forzar al equipo técnico de la empresa a trabajar con herramientas que no domina. Un buen proveedor de cloud debe ofrecer una amplia compatibilidad con los sistemas operativos más utilizados en el entorno empresarial, principalmente las diversas distribuciones de Linux, por su estabilidad y ecosistema de código abierto, y Windows Server, por su integración con el entorno corporativo de Microsoft. Además, es un gran valor añadido que facilite la gestión a través de herramientas intuitivas adaptadas a diferentes perfiles técnicos. Paneles de control como cPanel o Plesk, por ejemplo, permiten a usuarios con menos conocimientos técnicos administrar sitios web, cuentas de correo, bases de datos y certificados SSL con unos pocos clics. Por otro lado, para empresas con un departamento de IT más robusto, la disponibilidad de consolas de gestión avanzadas sobre plataformas líderes como vSphere, otorga un control total para crear, clonar y administrar máquinas virtuales con la misma autonomía que si tuvieran el servidor físico en sus propias oficinas.
Facturación local, un beneficio que ayuda a muchas pymes en su contabilidad
En un contexto económico como el de Argentina, caracterizado por la inestabilidad cambiaria de los últimos meses, la previsibilidad de los costos operativos es un pilar para la salud financiera de cualquier pyme. Contratar servicios tecnológicos que se facturan en dólares expone a la empresa a un riesgo constante, convirtiendo la planificación presupuestaria en un ejercicio de especulación. Una variación abrupta en el tipo de cambio puede transformar un costo manejable en una carga financiera insostenible de un mes para otro. Por este motivo, optar por un proveedor que ofrezca todos sus servicios facturados en pesos argentinos es una ventaja estratégica monumental. Este beneficio, a menudo subestimado al comparar precios nominales, elimina por completo la incertidumbre cambiaria. Simplifica la contabilidad, evita costos administrativos y comisiones asociadas a pagos internacionales y proporciona una estabilidad financiera que permite a la empresa centrarse en su crecimiento, en la innovación y en el servicio a sus clientes, y no en las fluctuaciones del mercado de divisas.
Como podemos ver, este titpo de tecnología cloud, por muy robusta que sea, no es infalible. Cuando surge una contingencia (un sitio caído, un problema de rendimiento, una duda de configuración o un error humano), la comunicación debe ser clara, rápida y, sobre todo, efectiva. En esos momentos de crisis, la calidad del soporte técnico define el valor real de un proveedor. Disponer de un equipo de soporte profesional y especializado que atienda las 24 horas del día, los 7 días de la semana y los 365 días del año es un requisito innegociable. Pero la gran diferencia muchas veces está en el soporte en el mismo idioma. Poder explicar un problema complejo sin barreras lingüísticas, a un experto que no solo entiende la terminología técnica sino también el contexto local, no tiene precio.
Este apoyo incondicional y cercano, la sensación de que hay "personas cuidando para que no tengas que preocuparte", es la base de una operación exitosa en la nube y la máxima garantía de que, ante cualquier eventualidad, siempre habrá un equipo de profesionales listos para resolverla.
