“Estamos viviendo un 'shit November', pero saldremos más fuertes”. Cuando
Hansi Flick pronunció aquella frase en noviembre de 2024, lo hizo en medio de una tormenta futbolística y emocional. El equipo acumulaba tropiezos, perdía la confianza inicial y en el entorno se empezaban a pedir explicaciones aunque con empatía y paciencia. Aquella autocrítica de
Flick tan poco habitual en el fútbol de élite terminó convirtiéndose en un punto de inflexión después de la derrota, ya en diciembre, contra el
Atlético de Madrid (1-2). Desde enero, el
Barça reaccionó, enderezó el rumbo y acabó la temporada levantando
Supercopa, Copa del Rey y Liga, tres títulos que consolidaron el proyecto del técnico alemán.
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