Una de las grandes virtudes del
Barça, hasta ahora, era su capacidad de reacción, su convencimiento en superar obstáculos y voltear al marcador. En los ocho primeros partidos oficiales de esta temporada, el equipo de
Hansi Flick se sobrepuso a la adversidad. En cambio, en las tres últimas veces no ha sido capaz de remontar. El año pasado, solía ser habitual, como pasó con el
Madrid en la Supercopa (2-5).
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