Cuando cocinar cada día se convierte en un reto
El ritmo frenético de los días produce una buena cantidad de elementos dañinos para la salud, el estrés crónico y la ansiedad, la falta de descanso y el sueño de mala calidad, sedentarismo y dolores musculares, aislamiento y desconexión emocional, envejecimiento prematuro, pero sobre todo trastornos digestivos por una alimentación desequilibrada.
