Por la vía rápida. España salió a encerrar a
Georgia en su propio campo y asegurarse cuanto antes el billete para el próximo Mundial. Y lo logró sin miramientos, dejando el choque sentenciado antes del descanso. La Roja acabó goleando (0-4) y ya está virtualmente en la próxima Copa del Mundo: debería perder ante Turquía por una diferencia de 7 goles para quedarse fuera. Imposible en una selección que ayer firmó su récord histórico de partidos invictos: 30 consecutivos.
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