Eduardo Chillida se murió con el disgusto de no ver taladrada la montaña de Tindaya, que pretendía vaciar para que en su interior entrase la luz, 'land art' del bueno como megalómana y paradójica expresión de la insignificancia humana ante lo que cada cual quisiera pensar o creer, gótico cúbico para verse por dentro mirando hacia arriba. Tras programar una 'performance' en el Valle de los Caídos –el segundo entierro de Franco, de inspiración zaj (acción del 19 de noviembre de 1964)–, Sánchez sube el listón del conceptualismo y sin moverse del sitio apunta ahora a la intervención artística: intervenir el TC, intervenir el CIS, intervenir Telefónica, intervenir la Fiscalía, intervenir TVE, intervenir la RAE, , intervenir el INE, intervenir...
Ver Más