Un minero jubilado de Córdoba, de 76 años, ha sido el perfil elegido por el equipo de ' First Dates ' (Cuatro) para esta cita en el restaurante más famoso. Frente a él, Antonia, de 74, una maestra jubilada vitalicia y alegre con la que ha hecho buenas migas. Nada más verse se han gustado, tal y como han comentado en plató, por las sonrisas y las miradas. Han empezado a hablar y la cosa ha ido rodada. Tienen muchas cosas en común. Entre ellas, que quieren encontrar el amor de nuevo y estar con alguien hasta el final. Como aficiones, a ambos les gusta salir y entrar, son personas vitalistas. Pedro, que es el nombre de él, ha dicho que lo pasa genial saliendo a andar y Antonia ha compartido que es una persona alegre y activa . Es así que, tras «una buena primera impresión», todo ha ido fluyendo en positivo. Para ambos es fundamental compartir las cosas. Tener amigos para salir y entrar y combatir la soledad. El más claro a este respecto ha sido él, que ha dicho que busca a alguien «hasta la muerte» y que lleva mal la soledad . Se considera detallista y atento, «con buen corazón», y estos son factores que también ha gustado a Antonia. El cara a cara iba tan fluido, que les han animado a pasar al reservado y ambos han aceptado. Allí han acercado posturas en todos los sentidos y la química ha terminado por plasmarse con un apasionado beso. Todo iba sobre ruedas y era evidente que ambos estaban cómodos y seguro que pensando en una segunda cita: «Lo tiene todo». Es así que ha llegado la hora de salir del restaurante, pagar y pasar a tomar la decisión final. Es aquí además que todo se ha roto, o casi todo… Y es que Pedro se ha adelantado a pagar la cuenta , su parte: «20 cada uno, 20 y 20… cuarenta. ¿Tienes o no tienes?». Él ha dejado su dinero en el vaso y Antonia no sabía qué estaba pasando, por lo que ha decido mirar a ver qué había metido de dinero su pareja. Su sorpresa ha sido comprobar que no la había invitado a la comida: «Pues yo pensaba que me ibas a invitar. Me ha sentado muy mal que no me invite, de verdad. Tal y como iban las cosas, pues nada…». Viendo la situación, se veían nubarrones en el horizonte: ¿se darían una segunda oportunidad? Él lo ha tenido claro y ha dicho que sí, que Antonia le había gustado muchísimo, regalándole todo tipo de halagos. Ella también ha terminado por dar una respuesta afirmativa, no sin antes advertir a Pedro de que si hay una segunda cita , esta es la condición: «Prepara la chequera».