La ausencia de
Roberto Herrera en las próximas campanadas canarias supone un giro inesperado en una tradición televisiva profundamente arraigada. Tras más de veinte años asociado a la retransmisión, su figura queda fuera en una edición que busca renovar su imagen. La decisión abre un debate sobre continuidad, memoria televisiva y el rumbo festivo que
RTVE ha elegido este año.Seguir leyendo...