La calle Verdi, número 32. ¡Qué lugar! A los 16 años, un jovencísimo Albert Serra bajaba desde Banyoles por primera vez a Barcelona. El tren le dejaba en plaza Cataluña, y lo primero que hizo no fue ir a ver la Sagrada Familia, por favor, ni a la Pedrera o el Camp Nou. Lo primero que hizo fue coger el metro, ir al barrio de Gràcia y entrar en los cines Verdi, el gran icono del cine más exquisito, independiente y autoral. Y no estaba solo. En sus salas podía encontrarse con Isabel Coixet , nacida en Gràcia, que en su adolescencia vivía prácticamente en sus salas. O Juan Antonio Bayona, de padres andaluces, residentes en el barrio obrero de Trinitat Vella, que cruzaba toda la ciudad para poder ver películas en versión original en uno de los cines pioneros en ofrecer esta posibilidad a su público. Ellos son ejemplos emblemáticos de un cine que el 11 de febrero de 2026 cumplirá 100 años y que ha servido de educación sentimental a la plana mayor de las cuatro últimas generaciones de cineastas españoles. Empezó como un teatro de variedades, pero los tiempos cambian y a principios del siglo XX el cine, como arte nuevo, hacía furor. Así, en 1926, pasó a ser exclusivamente un cine. Primero se llamó Salón Ateneo Cine, luego Cine Ateneo, después Cine Trébol y en 1935 ya adopta el Cine Verdi . La primera película, hoy imposible de encontrar, 'Los náufragos del destino', un folletín francés que marcó el inicio de una historia llena de momentos. «Puede que no fuera una obra maestra, pero sí que marcó un camino a seguir y que hoy vive uno de sus mejores momentos de la historia«, afirma Adolfo Blanco, consejero delegado de la productora y distribuidora de cine A Contracorriente Filmes, que en 2015 compró parte de los cines ante su inminente bancarrota. Hoy en día, los Verdi parecen vivir al margen de la crisis del sector. «No es lo mismo ir a los cines que ir a los Verdi. Su nombre ya implica un sello de garantía y sabes que lo que irás a ver vale la pena», afirma Xavier Mercè, regidor de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona. En 2024 lograron atraer a 500.000 espectadores, un 30 por ciento más que el año anterior. Impresionante, si tenemos en cuenta que en general la exhibición cayó un 1,39 por ciento en toda España. Tanto es así, que los cines han anunciado que ampliarán su sede y añadirá dos salas más a las nueve con las que contaban hasta ahora. En febrero comenzarán las obras, en el local que tenían al lado de la calle Verdi, 32. La tenían arrendada a un supermercado, pero no han querido renovarles el alquiler y han decidido apostar por ampliar su oferta. «Por una vez, y sin que sirva de precedente, un cine sustituirá a un súper y no a la inversa. El alquiler nos daba seguridad económica, pero hemos visto que ahora era el momento», dijo Blanco. La vida de la sala no ha sido fácil. A finales de los 70 y principios de los 80 parecía que tenía los días contados, pero la aparición de Enric Pérez , responsable de su programación, dio un vuelco a la situación. Suya fue la idea de transformar el cine en un multisalas, convirtiendo el anfiteatro en un piso nuevo con dos salas suplementarias. Y ya en 1981 tomaba la decisión de dedicarse en exclusiva a la versión original y apostar por las cinematografías más arriesgadas y de autor. En el año 1987 abría el nuevo espacio, al que se añadirían pronto dos nuevas pantallas al convertir una sala de baile muy popular en los 50 y 60, pero ya de capa caída, en cines. La última ampliación llegaría en 1995, con la inauguración de cuatro salas más en la calle Torrijos bajo el nombre de Verdi Park. Y todo con películas independientes, europeas, de autor, y en versión original, que acabaría por recibir en 2002 el Premio de Cine Europa. La última gran crisis llegó en 2015, cuando la amenaza de cierre hizo que tuviera que intervenir A Contracorriente Filmes y un aval de la Generalitat , para reflotar un barco que se hundía. «La historia de la sala es casi como un pequeño milagro. Las historias que encierran estas salas van mucho más allá de las películas que exhibían. Por eso los Verdi son el corazón de todo el barrio de Gracia», comenta Blanco. Entre las actividades preparadas para conmemorar la efeméride destaca un ciclo de películas en la plataforma 3Cat, con títulos como 'El nombre de la rosa', 'Un profeta' o 'Mi hermosa lavandería'. En total, 58 títulos que marcaron el imaginario colectivo de las salas. También habrá proyecciones gratuitas en las bibliotecas de Barcelona, con títulos que giran alrededor del libro o librerías. Por supuesto, habrá un libro conmemorativo, con epílogo del propio Albert Serra , con 300 imágenes históricas de los Verdi. Al mismo tiempo, la cineasta Berta García Lacht dirigirá el documental 'La vida del Verdi', con producción de Isabel Coixet. Por último, habrá una exposición fotográfica de los 100 años de historia comisariada por Josep Maria Contel y se organizarán múltiples proyecciones gratuitas para escolares.