La Macarena realiza una prueba de iluminación con la Virgen de la Esperanza a la espera de que Pedro Manzano dé la fecha de su regreso
La Virgen de la Esperanza aún no tiene fecha oficial de reposición al culto, aunque se baraje el día 3 de diciembre como un momento deseado por los oficiales de la junta de gobierno al conmemorarse el primer aniversario de la celebrada Rosa de Oro. Sin embargo, la corporación macarena ha explicado con todo lujo de detalle algunos aspectos finales relativos a la restauración que Pedro Manzano sigue acometiendo en la dolorosa en esta fase tan decisiva. Uno de ellos tiene que ver con una prueba de luz a la que ha sido sometida la imagen, siempre bajo la coordinación tanto de la comisión de seguimiento como del propio conservador y la junta de gobierno. El pasado miércoles 19 de noviembre tuvo lugar esa última comisión de seguimiento para la restauración de la Esperanza, y para ello se celebró una nueva reunión en las dependencias de la hermandad. Fue entonces cuando los miembros de la comisión y de la junta de gobierno fueron informados por el restaurador Pedro Manzano de todos los avances en el proceso de restauración de la talla. En su informe, tal y como relata la hermandad en un comunicado dos días después, Manzano expuso que había completado la fase de estucado en las manos y busto de la Esperanza así como la recolocación del perno para la corona -que se encontraba en perfectas condiciones de conservación y uso- en el eje central del rostro, tal y como se acordó en la anterior reunión de la comisión. Por otro lado, informó la Macarena de los resultados negativos de los análisis biológicos sobre presencia fúngica; de la extracción de muestras para la identificación de la especie de la madera y para la prueba del carbono 14; y de los resultados del análisis químico de la policromía, identificándose los barnices aplicados en la última intervención del profesor Arquillo . Finalmente, el también conservador comunicó que había aplicado una capa de barniz para poder iniciar la reintegración cromática final. Por otro lado, expuso los resultados de la toma de medidas de temperatura de color así como de la iluminación a la que habitualmente está expuesta en la basílica la imagen, parámetros que se han recreado en la sala donde trabaja para que la reintegración cromática final no quede distorsionada. Tras el informe, la comisión participó en una prueba de iluminación con la imagen ataviada en su camarín y en el presbiterio bajo de la basílica. Esta prueba, prevista en el desarrollo de la última fase de la restauración, sirvió para puntualizar algunas cuestiones que plantearon los miembros de la comisión, obteniendo el consenso de los mismos y de la junta de gobierno. En definitiva, la última fase del proceso de restauración se desarrolla con normalidad sin que el restaurador pueda precisar aún una fecha de finalización ni de reposición al culto de la Virgen de la Esperanza.