Que Felipe VI mantenga en su despacho del Palacio de la Zarzuela el escritorio que durante 39 años ocupó Juan Carlos I, y que todos los días se siente en él y frente al retrato de Carlos III que pintó Antón Rafael Mengs en 1761 –que el propio Don Felipe mandó colocar tras su proclamación– confirma que los cimientos de la Corona permanecen inalterables cincuenta años después . El despacho del jefe del Estado es el centro neurálgico de todo lo que acontece en España. En los últimos once años Don Felipe ha recibido ahí a dos presidentes del Gobierno diferentes mientras afrontaba todo tipo de avatares de índole política, económica, sanitaria y también institucional, siempre con un ejemplar de...
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