Добавить новость
ru24.net
World News
Ноябрь
2025

El Ejército ejecuta un complejo entrenamiento en montaña con un factor inesperado

0

Las FAMET concentran cinco aeronaves para un seminario crítico

Entre el 10 y el 14 de noviembre, el Batallón de Helicópteros de Maniobra III organizó un seminario de instrucción en montaña que reunió a cinco modelos de helicópteros: dos NH-90, un EC-665 Tigre, un CH-47F y un EC-135. La actividad combinó sesiones teóricas y vuelos prácticos destinados a reforzar la seguridad, la capacidad de reacción y la precisión de las tripulaciones ante cambios abruptos de orografía.

El BHELMA III, con sede en un enclave estratégico para la práctica de vuelo en media y alta montaña, actuó como unidad de referencia para los pilotos procedentes de otros batallones. Este grupo es históricamente responsable de estandarizar procedimientos, evaluar riesgos operativos y actualizar protocolos para misiones en zonas con fuertes gradientes de altura o viento irregular.

Instrucciones centradas en maniobras de alta exigencia

Las clases teóricas se centraron en técnicas esenciales para la aviación militar: tomas en crestas, aproximaciones a fondos de valle y progresiones por laderas. Estas maniobras requieren gestionar la potencia disponible con márgenes mínimos, especialmente cuando se opera con aeronaves cargadas o en condiciones atmosféricas adversas.

Los instructores recordaron que los helicópteros militares, aunque diseñados para misiones complejas, afrontan limitaciones de rendimiento cuando la altitud, el peso o las condiciones térmicas se combinan. Por ello, el entrenamiento insistió en el cálculo del “punto de decisión”: el instante en el que la tripulación debe determinar si continúa la aproximación o aborta la maniobra para evitar una pérdida crítica de potencia.

El factor que condicionó las maniobras durante toda la semana

Las sesiones prácticas se desarrollaron en la sierra de Ezcaray y en áreas montañosas del suroeste de Navarra, donde el viento alcanzó intensidades poco habituales. Aunque las aeronaves seleccionadas están preparadas para operar en escenarios hostiles, la sucesión de ráfagas irregulares obligó a replantear continuamente trayectorias y técnicas de aproximación.

Para los pilotos de patrulla, que volaron en grupos de dos y tres helicópteros, la coordinación se volvió crucial. Los instructores explicaron que, en condiciones así, la lectura del terreno, la anticipación y la comunicación intraformación marcan la diferencia entre una maniobra limpia y una pérdida de control. La meteorología adversa se convirtió así en el elemento inesperado que redefinió todo el seminario.

Una prueba pensada para situaciones reales de misión

Uno de los instructores señaló que el objetivo es preparar a las tripulaciones para escenarios de máxima carga y mínima potencia sobrante. El NH-90 puede transportar hasta doce pasajeros; el CH-47F, más de treinta; y el Tigre, armamento completo para misiones de ataque. En estas configuraciones, los márgenes de seguridad son reducidos, y los pilotos deben confiar en técnicas afinadas durante ejercicios como éste.

El trabajo conjunto entre batallones también permitió evaluar diferencias de comportamiento entre modelos con arquitecturas radicalmente distintas. El rotor articulado del CH-47F responde de forma diferente a la turbulencia respecto al rotor rígido del Tigre, y los perfiles aerodinámicos del NH-90 y el EC-135 muestran comportamientos contrastados en presencia de viento en ladera.

Lecciones obtenidas para futuras operaciones

El balance final del seminario destacó la importancia de entrenar en condiciones reales, no simuladas. La sierra de Ezcaray expuso a las aeronaves a vientos cruzados, remolinos y bruscos cambios de régimen, proporcionando un entorno idóneo para perfeccionar la pericia de los pilotos militares. Este tipo de actividades, coordinadas regularmente entre unidades, permiten mejorar la preparación para misiones en zonas montañosas dentro y fuera del territorio nacional.

La experiencia también subrayó la necesidad de ajustar protocolos en función de los patrones meteorológicos. Los instructores señalaron que la toma de decisiones en montaña depende menos de la potencia teórica de la aeronave que de la lectura precisa del entorno y la capacidad de prever pérdidas de sustentación por el relieve y la incidencia del viento.

El papel estratégico del BHELMA III

El BHELMA III consolidó, una vez más, su posición como unidad referente en vuelo en montaña. Su ubicación geográfica y su especialización técnica lo convierten en el centro natural para el desarrollo de estas capacidades dentro de las FAMET. La colaboración con otros batallones permitió un intercambio de experiencias clave para futuras misiones conjuntas y para la actualización de manuales internos.

Con un escenario operativo cada vez más exigente, la demanda de pilotos capaces de maniobrar en entornos irregulares va en aumento. Ejercicios como el desarrollado esta semana en Agoncillo son esenciales para garantizar operaciones seguras en misiones de transporte, apoyo, evacuación o combate, incluso en condiciones atmosféricas cambiantes.

El seminario dejó claro que la combinación de aeronaves diversas, condiciones meteorológicas desafiantes y procedimientos avanzados constituye la base sobre la que el Ejército de Tierra continúa perfeccionando su capacidad de vuelo en montaña.




Moscow.media
Частные объявления сегодня





Rss.plus
















Музыкальные новости




























Спорт в России и мире

Новости спорта


Новости тенниса