Durante casi tres años,
Erik vivió en la calle, en Lleida,
atrapado por el alcohol y el cannabis,
durmiendo entre cartones y perdiendo cualquier trabajo que lograba encontrar.
Hoy reside en Barcelona,
trabaja como operario de almacén, corre por la montaña, va al gimnasio y está limpio de drogas y alcohol tras un largo proceso de desintoxicación. Erik relata cómo pidió ayuda, cómo fue su paso por un centro terapéutico y de qué manera el
running se ha convertido en una herramienta clave para reconstruir su vida, día a día, paso a paso.
Seguir leyendo...