Fermín López vuelve a ser esta temporada uno de los jugadores del
Barça con mayor protagonismo por su incidencia en acciones que alteran positivamente el marcador y el desarrollo del partido, no tanto por sus minutos de campo, estadística en la que tiene 10 futbolistas por delante. Esa trascendencia se confirmó otra vez en el partido ante el
Athletic: al canterano culé le bastaron 66 minutos para firmar un gol y provocar con su fútbol la expulsión de
Oihan Sancet.
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