El Teatro de los Sueños se convirtió este lunes en el Teatro de las Pesadillas. El
Manchester United cayó en casa por la mínima ante el
Everton (0-1) pese a jugar con un hombre más durante 77 minutos por la surrealista expulsión de
Idrissa Gueye por golpear en la cara a un compañero de equipo.
Dewsbury-Hall, en una jugada aislada, anotó el único tanto del encuentro, y
Jordan Pickford se hizo gigante bajo palos para mantener la portería a cero y frustrar al cuadro de
Ruben Amorim.
Seguir leyendo...