La intuición policial funcionó para dar caza a Martiño Ramos Soto, el profesor que se dio a la fuga para evitar ingresar en prisión tras ser condenado en firme a 13 años y medio por abusar de forma sádica y reiterada de una alumna menor. Siendo natural de Orense, lo primero que pensaron los investigadores es que podría haber seguido el patrón habitual de los fugitivos del sur de Galicia: usar Portugal para poner tierra de por medio. Bingo. Saliendo del país vecino, Martiño Ramos hizo dos escalas de pocos días en Perú y Brasil, pero era una treta para disimular. Los investigadores lo tienen claro: desde el primer momento, sin duda, su objetivo era refugiarse en Cuba. Con la...
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