Albert Adrià obtendrá hoy, con toda probabilidad, su segunda estrella en la guía Michelin. Y puede que Mont Bar, también. Jordi Cruz ha estado a punto de perder la tercera pero esta guía necesita algo más para reconocer que se ha equivocado. Jordi Cruz nunca tuvo que tener tres estrellas y del mismo modo que no hubo causa para dárselas, quitarle una a estas alturas –o las tres, que es lo que merecería– por continuar haciendo lo que siempre ha hecho no sería más que admitir que la guía ensalzó a un chef que no existía. Lo más significativo es que por fin Albert Adrià tiene un poco del reconocimiento que merece. Solamente un poco. Porque la verdad es que...
Ver Más