Oihan Sancet fue expulsado ante el Barça, en el reestreno del Camp Nou, por la patada que le propinó por detrás a un
Fermín que, de un tiempo a esta parte, parece un saco de boxeo porque recibe todos los golpes. El colegiado
Sánchez Martínez le mostró la amarilla al jugador vasco y, al rato, el VAR le corrigió para que sugerirle que le expulsase con roja directa. Decisión justa y lógica.
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