Infantería de Marina en Rumania: el movimiento inesperado que cambió su papel en la OTAN
Un ejercicio diseñado para medir interoperabilidad y capacidad de respuesta
Dacian Fall 25 se desarrolló entre finales de octubre y noviembre de 2025 con un objetivo central: evaluar la cohesión operativa de unidades desplegadas en el flanco este de Europa. La planificación dependió del cuartel general de la División Multinacional Sud-Este (HQ MND-SE), responsable de coordinar los escenarios tácticos y validar la integración entre los diferentes contingentes aliados.
Más de 3.000 militares participaron en las actividades, distribuidas en múltiples áreas de entrenamiento dentro de Rumania. Las maniobras incluyeron ejercicios de cruce de cursos de agua, operaciones aeroterrestres, simulaciones de combate y prácticas con munición real. El entorno multinacional permitió contrastar procedimientos, tiempos de reacción y criterios de mando en situaciones complejas.
El papel del contingente español
La Infantería de Marina española se integró en los grupos tácticos multinacionales aportando capacidades anfibias, movilidad táctica y apoyo en operaciones combinadas. Sus unidades participaron tanto en el adiestramiento de mandos como en los ejercicios de campo, adaptándose a los ritmos operativos establecidos por el HQ MND-SE y coordinándose con fuerzas de Francia y otros socios europeos presentes en la región.
La participación española también abarcó fases de Command Post Exercise (CPX), centradas en la planificación y el tránsito entre niveles de decisión. Este tipo de ejercicios permite comprobar la eficacia de la cadena de mando en escenarios de escalada operativa, así como la integración de distintos sistemas de información y comunicaciones.
FTX y maniobras avanzadas en terreno rumano
Las compañías españolas ejecutaron varios entrenamientos de tipo FTX (Field Training Exercise) en zonas boscosas, áreas abiertas y entornos urbanos preparados para simulaciones. Entre las actividades desarrolladas destacaron las maniobras de combate, operaciones anfibias limitadas y ejercicios de tiro conjunto con unidades aliadas.
La diversidad de escenarios permitió a la Infantería de Marina trabajar en condiciones de clima variable y en terrenos desconocidos, reforzando procedimientos de movilidad, despliegue y concentración de fuerzas. La participación en ejercicios de fuego real consolidó la coordinación con los equipos de apoyo y con las secciones de maniobra del resto de contingentes.
Aumento progresivo de presencia española en el flanco este
La implicación en Dacian Fall 25 no fue un hecho aislado. En las semanas previas al ejercicio, elementos de la Infantería de Marina ampliaron su presencia en Rumania como parte de una estrategia de proyección rápida. Este incremento respondió a la necesidad de garantizar la disponibilidad de fuerzas en un escenario geoestratégico sensible para la Alianza.
Estas rotaciones reforzaron la interoperabilidad con los contingentes franceses y con otras unidades europeas, además de mejorar la capacidad de integración en estructuras multinacionales. Las demostraciones operativas, incluidas en la fase previa, subrayaron la capacidad expedicionaria de los elementos anfibios españoles.
Evaluación final y mensaje aliado
Tras completar las fases tácticas y de adiestramiento, las comunicaciones oficiales de los países participantes resaltaron el alcance del ejercicio y la integración lograda entre las unidades implicadas. En ellas se destacó el desempeño de las unidades españolas dentro de los agrupamientos tácticos multinacionales y su contribución a la cohesión del dispositivo aliado.
El cierre del ejercicio confirmó el aspecto que no se había detallado al inicio: el despliegue español no solo cumplió los objetivos establecidos, sino que reforzó su papel dentro de la arquitectura de defensa de la OTAN en la región, consolidando la presencia militar en uno de los escenarios más sensibles de Europa.
