Добавить новость
ru24.net
World News
Ноябрь
2025

Los secretos de Hitler, según uno de sus generales: «Era un histérico»

0
Abc.es 
La cara de Franz Halder no reflejaba la dureza de la guerra. Sus gafillas redondas, su pelo encanecido y sus rasgos teutones le daban, como mucho, el aspecto del típico abuelo al que una trastada de sus nietos le hace pasarse de severo de forma puntual. La realidad, sin embargo, es que era un rudo veterano de la Primera Guerra Mundial que entregó a Adolf Hitler las victorias más brillantes del Tercer Reich. Polonia, Países Bajos, Francia y los Balcanes son algunas de las muchas operaciones que orquestó como Jefe del Estado Mayor del Alto Mando del Ejército alemán a golpe de guerra acorazada y velocidad. Aunque la campaña que más problemas le causó fue la invasión de la Unión Soviética . Desde los mismos inicios se mostró escéptico y, aunque en 1941 bosquejó en su diario que el imperio rojo estaba a punto de caer bajo la bota nazi, la llegada del invierno y los problemas de abastecimiento actuaron como una bofetada de realidad. Ese fue el punto de partida de las diferencias con el dictador, con quien rompió relaciones el 23 de julio de 1942. Aquel día, el ' Führer ' ordenó la conquista simultánea de Stalingrado y el Cáucaso en la directiva 45. «La continua subestimación del enemigo está tomando formas grotescas y se está volviendo peligrosa», afirmó. Y acabó destituido. La razón le llegó al bueno de Halder en el ostracismo el 2 de febrero de 1943; día en el que culminó la batalla por Stalingrado con desastre germano. Para el oficial, aquel fue el punto de inflexión que corroboró algo que ya sabía el Alto Mando alemán: que la guerra estaba perdida. Al menos, así lo explicó en un pequeño folleto publicado en el verano 1949. Texto del que ABC se hizo eco en su portada del 10 de junio de ese mismo año. Su autor fue el corresponsal de este periódico en Alemania, quien, además, acudió al piso que el general tenía en Fráncfort para sonsacarle alguna declaración. Para su desgracia, lo que obtuvo fue una respuesta confusa de un anciano escocido por haber sido apartado del mando de forma abrupta y dolorosa: «Prefiero no hablar de ese libro. Mis relaciones con la prensa no han sido muy buenas hasta ahora. He escrito este libro a petición de mis amigos». Solo unas pocas palabras, camufladas por un velo de ambigüedad, dejaban entrever lo que este prusiano, más leal a Alemania que a Hitler , pensaba en realidad. «Yo no digo que, si nosotros hubiéramos tomado Moscú e invadido Inglaterra, hubiéramos seguramente ganado la guerra. Esto es una cuestión política y yo soy un soldado», incidió. El librillo, titulado 'Hitler, señor de la guerra', era mucho menos cauto. Según publicó ABC, Halder retrataba en sus páginas a un dictador que rozaba la esquizofrenia y que, cuando carecía del apoyo unánime de sus oficiales, se valía de los ' Führer befehl ' –mandatos cuasi reales– para hacer que se cumplieran sus órdenes por las bravas. «A estos no se les podía desobedecer sin pena de muerte», añadía el texto. Y esta era solo la punta del iceberg. El 'folleto' dibujaba al mandamás nazi como un hombre que se bloqueaba cuando carecía de argumentos con los que rebatir las decisiones militares de su Alto Mando y que se limitaba a refutarlos con gritos y exabruptos. Halder cargó también de frente contra «la capacidad estratégica de Hitler» y su decisión de lanzarse contra la Unión Soviética. «En el frente ruso fue donde contribuyó al desastre final del ejército alemán», parafraseaba ABC. Para empezar, porque la ofensiva comenzó dos meses después por culpa de la decisión de intervenir en los frentes de Yugoslavia y Grecia en ayuda de la Italia de Mussolini . Aunque también por su negativa a distribuir ropa de abrigo a los combatientes «porque la campaña estaría terminada mucho antes del invierno y los soldados pasarían el frío en cuarteles calientes». Aquellos dos errores, así como otros tantos, fueron los que le costaron la derrota en la Segunda Guerra Mundial al dictador. Poco después culminó el desastre cuando se propuso enviar a un millón de hombres «como si se trataran de un batallón en un desfile» a través del barro hacia la ciudad de Stalingrado . Todo ello, mientras planeaba la toma del Cáucaso. En su obra, Halder incidió en que Hitler montó en cólera cuando se enteró de sus críticas a la directiva 45. «Cuando se opuso violentamente a este plan entró en una de esas rabias histéricas que eran de él habituales y le dijo que esta operación no era cosa de conocimientos técnicos, sino de fanática abnegación a la fe del nacional-socialismo. Halder fue destituido y ya no tomó parte en la guerra». Antes de la penetración en Stalingrado, Halder repitió que se acumulaban en el sector nuevas divisiones enemigas y que era una locura lanzarse contra la ciudad. A cambio, Hitler se limitó a maldecir y repetir una y otra vez lo mismo: «¡El Ejército Rojo está destruido!». Al oficial no le sirvieron de nada sus argumentos. Incluso mostró al 'Führer' que Stalin había derrotado ya al Ejército Blanco en aquella zona años atrás, cuando se denominaba Zarizin. «Las dos operaciones planteadas eran idénticas», expresó. Pero, una vez más, la advertencia pasó de puntillas. Para el líder nazi, lo importante era esa 'intuición' de la que hacía gala. Según Halder, aquel mismo olfato fue el que provocó que el Sexto Ejército de Friedrich von Paulus acabara rodeado por los rusos en las afueras de Stalingrado tras la Operación Urano –una misión mediante la que el Ejército Rojo se posicionó alrededor de la ciudad para 'embolsar' a sus defensores y lograr que se rindiesen–. A pesar de que era imposible que rompieran el cerco, Hitler ordenó que se defendiesen hasta el último hombre. «Aunque tuvo la posibilidad de salvar a la mayoría de sus hombres, el 'Führer' no quiso saber nada de retiradas. De este modo no solo aniquiló al ejército de Paulus, sino también la confianza de todo sus mandos en su 'intuición'», parafraseaba ABC.



Moscow.media
Частные объявления сегодня





Rss.plus
















Музыкальные новости




























Спорт в России и мире

Новости спорта


Новости тенниса