Bélgica alarma a Eurostat en 2025: la proyección fiscal que sacude Bruselas
La Comisión Europea ha advertido en su último informe —disponible en la web oficial Eurostat— que Bélgica combina hoy un deterioro fiscal acelerado con un incremento notable del crimen organizado en torno al puerto de Amberes. Todo ello ocurre con una deuda pública del 107% del PIB y un déficit que, según las previsiones de primavera de la Comisión, se moverá por encima del 5% en 2025. Dos cifras que, sin ser la incógnita principal, sirven para contextualizar el giro que inquieta a los analistas.
El país, cuyo nivel de renta ronda los 60.000 dólares por habitante, está encajado entre algunas de las economías más sólidas del continente. Sin embargo, Bruselas y Amberes exhiben hoy tensiones que recuerdan a los países más endeudados del sur: infraestructuras aplazadas, presupuestos bloqueados y un clima político fracturado entre las regiones flamenca y valona. Pero el dato que realmente altera a Eurostat llegará más adelante.
¿Y cuál es el número que mantiene en alerta a los organismos europeos? Según las proyecciones fiscales utilizadas por la Comisión y por varias casas de análisis como Natixis, Bélgica superará el 120% del PIB de deuda pública en 2030 si no aplica un plan de ajuste estructural. Este salto sitúa al país en una zona de riesgo comparable a la de Francia, pero con una economía menor y menor capacidad de influencia sobre el BCE.
Eurostat avisa: los tres motores que empujan la deuda belga
| Variable | Valor | Fecha | Fuente |
|---|---|---|---|
| Deuda pública proyectada | ≈ 120% PIB | 2030 | Eurostat / CE |
1. Déficit estructural elevado
- Bélgica cerrará 2025 con un déficit superior al 5%, según la Comisión Europea.
- Los técnicos comunitarios estiman que estabilizar la deuda exigiría un déficit del 3,3%.
2. Fragmentación política sin precedentes
- El gobierno de coalición “Arizona” encadena retrasos presupuestarios.
- El país podría operar en 2026 con duodécimas provisionales.
3. Auge del crimen organizado
- El puerto de Amberes —segundo mayor de Europa— es foco de infiltración criminal, según jueces de la zona.
- La violencia asociada al tráfico de cocaína se ha cronificado.
Un juez instructor de Amberes escribió en 2025 que “la infiltración criminal ya no es un problema común, sino una amenaza organizada que erosiona las instituciones” (carta pública, Tribunal de Amberes, 2025). El documento insistía en que el soborno había alcanzado a empleados portuarios, policías y funcionarios judiciales, creando un ecosistema paralelo de economía ilegal.
Este deterioro institucional no solo alimenta la violencia, sino que afecta a la moral recaudatoria y a la eficacia del gasto. En palabras de un informe de la Comisión de 2024, “la debilidad de la gobernanza multiplica el coste de cada euro invertido”. Un analista de Natixis lo resume así: “No hay consolidación fiscal posible sin una administración estable”.
Bruselas, epicentro del bloqueo
Bruselas vive un episodio especialmente crítico. La capital acumula retrasos en vivienda social, infraestructuras y subvenciones congeladas. Son señales que, aunque parezcan ajenas al mercado, se traducen en menor crecimiento potencial y en más deuda futura.
A esto se suma un problema silencioso: el coste de los intereses. Según datos del BCE, el pago anual por financiar la deuda belga podría aumentar un 40% entre 2024 y 2030 si la prima de riesgo sube apenas 30 puntos básicos. Es el tipo de presión que empuja la deuda hacia el umbral del 120%.
Un país partido en dos velocidades
Flandes mantiene niveles de empleo y productividad similares a los Países Bajos; Valonia se mueve en cifras más próximas al sur de Europa. Esta brecha dificulta acuerdos amplios sobre reformas fiscales o del mercado laboral, claves para contener el déficit.
En una escena cotidiana que describía un funcionario europeo, “hay días en los que las delegaciones valona y flamenca tardan más en ponerse de acuerdo que la propia Comisión”. Esa lentitud es, para los economistas, el verdadero coste oculto: decisiones que llegan tarde o nunca.
Riesgo de rating y menor capacidad de influencia
Con este panorama, varias agencias podrían revisar el rating de Bélgica en los próximos meses. Un recorte, aunque moderado, elevaría automáticamente el coste de emitir deuda. “Es un riesgo real y cercano”, señalaba Natixis en su informe de 2025.
Además, Bélgica no tiene el peso político de Francia o Italia, por lo que activar mecanismos extraordinarios del BCE sería más difícil. Un detalle que no pasa desapercibido en las mesas de negociación del Eurogrupo.
De aquí a 2030: ¿qué margen hay?
Los economistas citan tres caminos: una consolidación fiscal coordinada entre regiones, una reforma profunda del gasto o una revisión de ingresos vía impuestos. Pero ninguna de estas opciones será viable si no se resuelve antes la crisis institucional y el avance del crimen organizado.
Mientras tanto, la cifra del 120% del PIB actúa como un faro en rojo: visible, cercano y cada vez más probable si no se corrige el rumbo.
