Las cuentas municipales para el próximo ejercicio económico recogen la financiación de servicios asociados a la movilidad urbana. Por un lado, el Ayuntamiento aportará 600.000 euros al servicio de grúa municipal , con el fin de cubrir el déficit estructural con cargo a la tasa que grava estas actuaciones en la vía pública. A ello se suman los 2,1 millones de euros que abonará a la empresa que gestiona el estacionamiento regulado (ORA) en las diferentes zonas, verde, naranja, azul y magenta. Por el estacionamiento en las zonas reguladas, el Ayuntamiento prevé unos ingresos en 2026 de 3,4 millones de euros . Es decir, el ‘beneficio’ neto será de 1,3 millones de euros. Asimismo, el transporte público vuelve a convertirse en uno de los grandes polos de gasto social. El Ayuntamiento destinará el próximo año 5,8 millones de euros a la financiación de los autobuses urbanos, una de las partidas más relevantes del presupuesto. Sin embargo, planea una incertidumbre sobre el sistema: Toledo podría perder la subvención de 525.000 euros que concede el Ministerio de Transportes , al no aprobarse la Ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) planteada por el Gobierno municipal, que no logró convencer si quiera a sus socios de Vox. De otro lado, ya en materia patrimonial, el Ayuntamiento mantendrá su partida al Consorcio de la Ciudad de Toledo , encargado de la conservación y rehabilitación de espacios del Casco Histórico. Para ello destinará 330.750 euros, una cuantía que creció un 5 por ciento en el año 2024 tras el acuerdo de todas las administraciones consorciadas. También continúan las aportaciones al servicio de Escuelas Infantiles , un recurso clave para la conciliación y la educación de 0 a 3 años. Para 2026, el Consistorio prevé una asignación de 590.000 euros, de acuerdo a los contratos de concesión actualmente en vigor.