La noticia gastronómica de la semana en Sevilla llegó de la mano del restaurante Ochando . Este pequeño negocio de Los Rosales , una pedanía de Sevilla, empezó a acaparar titulares en la noche del pasado martes 25 de noviembre cuando Jesús Vázquez, presentador de la Gala, pronunció su nombre durante el listado de nuevos estrella Michelin . Juan Carlos Ochando subió al escenario, recogió la distinción y se colocó la famosa chaquetilla celebrándolo mirando al cielo. La dedicatoria iba para su madre, fallecida justo hacía un año, pero desde ese justo instante todo se desbordó . Lo que iba a ser una jornada para reencontrarse con viejos amigos de la restauración (Juan Carlos Ochando ha pasado por las cocinas de restaurantes como la Hacienda Benazuza, El Campero, Bardal y Casa Marcial, entre otros), pasó ser el inicio de una 'nueva vida' para Ochando . Llamadas y mensajes de felicitación inundaron su teléfono móvil. Se convirtió en el protagonista de las noticias y las solicitudes para entrevistas todavía no han cesado. Pero lo que realmente les ha hecho darse cuenta de lo que supone conseguir una estrella Michelin ha sido el aumento en las reservas . Ochando lo llevan Juan Carlos, en la cocina, y su mujer, Elena Pérez, que se encarga del servicio de sala. También de gestionar las mesas. Y desde el mismo martes por la noche el teléfono de las reservas no para de sonar. También la página web ha sufrido la avalancha de peticiones para comer en este restaurante, hasta el punto de que, durante algunas horas del día siguiente a conocerse la noticia, estuvo caída. ¿Pero se puede ir a comer a Ochando? La realidad es que ahora mismo es complicado conseguir mesa . Algo queda pero, echando un vistazo rápido a la lista de citas programadas para los próximos meses, hay dos cosas claras: conseguir hueco en los fines de semana es casi imposible y sólo quedan algunas mesas sueltas entre semana . «No paro de atender el teléfono y de mirar la web. Ahora mismo, así por encima, te podría decir que estamos prácticamente llenos hasta abril . Algo queda suelto si buscas algo entre semana. Y en algunas cenas. Pero se va agotando todo», explica Elena Pérez a Gurmé. El cambio del martes hacia acá ha sido radical, como señala el propio Juan Carlos Ochando: «A nosotros no nos iba mal, la verdad, a pesar de estar en Los Rosales. Pero es cierto que entre semana había veces en las que apenas teníamos comensales . Algunas veces, incluso, hemos hecho un cero. Las noches, al estar tan alejados, también han sido más complicadas. Ver ahora que está todo prácticamente lleno durante los próximos meses es una alegría inmensa . Nosotros vamos a seguir trabajando como hasta ahora, que es lo que nos ha hecho conseguir esta estrella Michelin, pero está claro que nos motiva saber que va a venir tanta gente. Reforzaremos el equipo para dar el mejor servicio posible».