Mientras que el Plan Regional de Biometanización impulsado por la Junta de Comunidades ha reactivado los proyectos de implantación y creación de un buen número de nuevas plantas de biogás p or toda la geografía castellano-manchega, al mismo tiempo ha surgido un importante movimiento de oposición a este tipo de nuevas instalaciones energéticas, ante el temor a problemas e inconvenientes como los malos olores o la posibilidad de contaminación que puedan afectar a los núcleos urbanos próximos a las mismas. Este movimiento social opositor ha planteado incluso de manera personal sus preocupaciones al propio presidente regional, Emiliano García-Page, al que el pasado viernes, durante su visita a la localidad de Carrión de Calatrava (Ciudad Real), un grupo de estos movimientos entregó en persona un documento con sus recelos y la petición de revisar el plan planteado por la Junta para este tipo de plantas energéticas. Solo en la provincia de Toledo por ahora prevé plantas también en Villaseca de la Sagra, Villaminaya, Villa de Don Fradique o Gálvez, entre otras. Además, este domingo se ha celebrado en la localidad de Villaluenga de la Sagra la segunda de las concentraciones vecinales contra la construcción de una planta de biogás en esta localidad, impulsada por la empresa Verdalia, a la que asistieron varios centenares de personas de varios municipios de la comarca convocados por la 'Asociación de Vecinos por La Sagra Viva sin Biogás'. En la protestan pedían "al señor García-page y al señor Casarrubios alcalde de Villaluenga, la paralización y reubicación de las planta de Villaluenga a más de 10 kilómetros, ya que entendemos que la distancia a las poblaciones sobre todo a Cobeja de menos de 1400 metros probablemente sea una imprudencia y al ser un proyecto pionero que no está testado, las autoridades competentes deben ser garantistas y velar por la seguridad y bien estar de la población, no pueden imponer un plan de biometanización a nuestro parecer, tan imprudente, menos cuando no ha ido en el programa electoral". Esta misma plataforma ha solicitado también permiso para nuevos actos de oposición, dos de ellos en Villaluenga los domingos 14 y 21 de diciembre, así como el jueves 18 de diciembre ante el Palacio de Fuensalida, sede de la Presidencia de Castilla-La Mancha en Toledo. Otra de las manifestaciones de oposición se produjo el pasado viernes en la localidad de Carrión de Calatrava, aprovechando la visita realizada por el presidente de la región, Emiliano García-Page. Allí, las plataformas 'Stop Biometano de Castilla-La Mancha' hicieron llegar al jefe del Ejecutivo regional un documento en el que piden la paralización del Plan Regional de Biometanización tal y como está planteado en este momento, al tiempo que una evaluación ambiental estratégica. El escrito entregado a Page está firmado por cerca de cuarenta colectivos, según ha informado 'Periódico CLM', en el que se pide al Gobierno autonómico que «se escuche a los pueblos», a los que la Junta debe defender. Dicho escrito fue entregado en mano a Page en su visita por el representante de la plataforma Stop Planta de Biometano Carrión y Torralba de Calatrava, Rafael Ruiz de Lira. En el encuentro se ha pedido a Page que reciba en Toledo a una comisión representativa de los numerosos municipios de la región afectados por estos proyectos con el fin de abordar la situación, tanto desde el punto de vista medioambieltal y sanitario como del político y social, escuchando a los vecinos de las localidades afectadas. Según fuentes locales, durante el breve encuentro el presidente regional se ha mostrado receptivo a la propuesta, que considera «de sentido común», asegurando que «estamos en la línea». Las peticiones de estos movimientos de oposición a este tipo de plantas energéticas pasan en primer lugar por la paralización del Plan Regional de Biometanización de Castilla-La Mancha 2024-2030 según está planteado. Se pretende así hacer una evaluación ambiental estratégico para toda la región y los pueblos pequeños, estableciendo un marco legal regulatorio garantista en el que prime el «principio de precaución». Otro de los puntos, según Ruiz de Lira, es la creación de una comisión de expertos en la que se debata la manera de gestionar estos residuos orgánicos y agrarios de «manera segura», sin riesgos ambientales y sanitarios. La plataforma ha valorado la receptividad de Page durante el encuentro, en el que se puso el énfasis en que «la Junta representa a los ciudadanos y no a las empresas biometaneras ni a la ganadería industrial», según Ruiz de Lira, que espera que Page estudie la carta entregada. También se ha destacado que ya la Consejería de Sanidad presentó alegaciones al dicho plan sin que fueran tenidas en cuenta por la Consejería de Desarrollo Sostenible. Asimismo, la asociación subraya que expertos nacionales e internacionales han advertido de posibles efectos negativos de las instalaciones sobre la salud, la calidad del aire, los acuíferos y el medio ambiente, además del impacto patrimonial de lagunas de las plantas ya proyectadas, alguna cerca de yacimientos domo la Motilla del Azuer en Torralba de Calatrava o el Castillo de Calatrava la Vieja en Carrión de Calatrava. Ante esta polémica, según 'Periódico CLM', desde la Junta de Comunidades recuerdan que la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental se ha modificado para que sean los ayuntamientos quienes tengan la última palabra en proyectos con impacto local. Así lo ha subrayado la delegada de la Junta en Ciudad Real, Blanca Fernández, presente en el encuentro mantenido por miembros de las plataformas Stop Biometano con el presidente regional. En concreto aludió a que «los ayuntamientos pueden emitir informes ambientales y urbanísticos», por lo que «si un municipio considera que el impacto es negativo, su opinión se tiene en cuenta y puede condicionar la autorización». Por último, Fernández ha incidido en que «la ley permite la autonomía municipal para decidir sobre estos proyectos», y ha asegurado que «la Junta siempre actuará cumpliendo escrupulosamente la normativa vigente, estando a disposición de los ayuntamientos y asegurando que su criterio sea respetado». De hecho, diversos municipios castellanomanchegos, ante la preocupación y las dudas que este tipo de proyectos generan entre sus vecinos han decidido decir 'no' al biometano y trabajan en la modificación de su normativa urbanística para imposibilitar la instalación de este tipo de macroplantas en su territorio. En la provincia de Toledo así lo han manifestado los de Pantoja, Cobeja y Yuncler, por ejemplo. También en la provincia de Ciudad Real lao ha hecho el ayuntamiento de Manzanares, que ha dado marcha atrás tras meses de defensa a ultranza de las bondades de estas iniciativas. Antes lo hicieron otras localidades de la provincia, como Membrilla y Valdepeñas, pero también en otros puntos de la región, como Lucillos en Toledo.