La figura del actual
Marc Bernal dista mucho de cómo era durante sus primeros años en
La Masia. Pegó el estirón antes que los demás, pero más que un mediocentro fue un mediapunta. Sobre todo, porque tenía un golpe tan poderoso que era obligatorio mantenerlo cerca del área rival. El propio jugador lo explicó en una entrevista con el Diari Ara. “Cuando estaba en el Cadete B hice un cambio, sobre todo de altura. Así que
Pol Planas, que era el entrenador, me probó como pivote. Y ya me quedé”, contó el de Berga.
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