A los 57 años, Joaquín Sorolla sufrió un derrame cerebral mientras pintaba el 'Retrato de Mabel Rick, señora de Pérez de Ayala' en el jardín de su casa en Madrid, en el número 37 de la calle del general Martínez Campos, hoy sede del Museo Sorolla . Así se ponía punto final a la gran pasión de su vida: el arte. Una vida relativamente corta (murió tres años después, a los 60 años), pero muy fructífera profesionalmente. Firmó unas 4.200 pinturas , amén de miles de dibujos, un amplísimo epistolario... Su bisnieta Blanca Pons-Sorolla lleva cuatro décadas dedicada en cuerpo y alma al estudio, investigación y catalogación de la obra de su bisabuelo. Ha atesorado una espléndida base de datos...
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