En
numerosos festivales de música se prohíbe la entrada de comida y bebida por parte de los clientes al recinto. Una práctica que obliga a los asistentes a gastar para consumir en las inmediaciones del festival, y que organizaciones como Facua (Federación de Consumidores en Acción)
ya la habían tildado de abusiva e ilegal. Seguir leyendo...