Guinea Ecuatorial: «Necesitamos inversores españoles comprometidos»
Guinea Ecuatorial es un paraíso para la inversión aún por descubrir. Su ubicación privilegiada en el Golfo de Guinea, su seguridad jurídica, sus infraestructuras, su apertura económica y sus lazos históricos y lingüísticos con España, sitúan a esta nación del África Central como un potencial «socio estratégico de España en su nueva etapa de diversificación», señaló Job Obiang Esono Mbengono, ministro secretario general de la Presidencia del Gobierno de Guinea Ecuatorial, durante el desayuno informativo «Guinea Ecuatorial: “Diversificación de la economía”», organizado por LA RAZÓN, con la participación del ministro de Hacienda, de Hidrocarburos y de Información, Prensa y Cultura.
En un gesto de hermanamiento, el ministro secretario general de la Presidencia de la que fuera colonia española hasta 1968 y único país de África donde el español es lengua oficial, describió a Guinea Ecuatorial como un punto de entrada y un puente natural entre África, la Península Ibérica y América Latina. Sin embargo, el desconocimiento sobre Guinea Ecuatorial «limita la presencia de empresas españolas», que deberían ser, en cambio, un socio «preferente». «Es una oportunidad perdida», lamentó Job Obiang Esono Mbengono, que hizo un llamamiento a que empresas serias españolas desembarquen en el país.
Guinea Ecuatorial ofrece protección jurídica y un marco político y regulatorio estable y previsible en un contexto internacional marcado por la incertidumbre. El país mira hacia el futuro con un paquete de reformas para luchar contra la corrupción, ampliar espacios para la iniciativa privada y reforzar el Estado de Derecho con el objetivo de crear un entorno propicio, seguro, predecible y transparente para la inversión, señaló el ministro durante su intervención.
Las oportunidades de inversión para las empresas extranjeras son cada vez más amplias gracias a su proceso de diversificación económica. «La dependencia exclusiva de los hidrocarburos ha quedado atrás», aseguró Obiang Esono Mbengono. Guinea Ecuatorial mira ahora hacia una economía más sostenible, con una apuesta por las renovables, el turismo, la agricultura, la pesca, la minería y la transformación industrial como sectores clave de crecimiento.
«El potencial de crecimiento es enorme y hay espacio para la experiencia, el capital y “know how” español», instó el ministro. «Las puertas de Guinea Ecuatorial han estado y estarán abiertas para el pueblo y los inversores españoles», señaló. «Queremos que España se convierta en un socio estratégico en esta nueva etapa de diversificación económica», añadió. Para allanar ese camino, Guinea Ecuatorial ha realizado significativas reformas institucionales enfocadas en infraestructuras, como el despliegue de carreteras, aeropuertos modernos, cobertura telefónica y de internet que llega a todas las partes del país, hospitales, escuelas y hoteles. «Estas inversiones crean un entorno favorable para atraer inversiones», enfatizó el ministro secretario general de la Presidencia.
De hecho, actualmente hay 24 bloques libres que formarán parte de una ronda de licitación en la que las empresas españolas son bien recibidas, haciendo un llamamiento especial al gigante energético español Repsol. «Hay predisposición en Guinea Ecuatorial de atender y de caminar juntos con las empresas españolas», afirmó Obiang Esono Mbengono. Entre sus mecanismos para abrirse a empresas extranjeras Guinea Ecuatorial cuenta con el Open Day Policy y la plataforma Invest Guinea Ecuatorial, donde están detalladas todas las iniciativas activas, la legislación vigente y los pasos a seguir para invertir en el país.
Asimismo, el ministro destacó la fuerza laboral creciente del país, ya que en el próximo decenio tendrá la población joven más grande del mundo, una «juventud dinámica, talentosa y cada vez más preparada», que es un «activo valioso» para cualquier empresa. La educación del país está enfocada a ello, con una formación de calidad y programas de intercambio.
En el país ya hay presencia de empresas estadounidenses, chinas, francesas y de otros países de Europa, sobre todo en el sector de los hidrocarburos. España, en cambio, se ha quedado rezagada, pero aún está a tiempo de subirse a este tren. «El arraigo español en Guinea Ecuatorial está. Solo hace falta que las empresas aprovechen esa oportunidad y no hagan caso a la narrativa negativa», subrayó. «No somos muchas de las cosas que erróneamente dicen de nosotros. Descubrirán una nación dinámica, con valores propios y visión de futuro», añadió.
Guinea Ecuatorial quiere romper esas barreras, pero las empresas españolas también tienen que dar el paso sin reticencias ni prejuicios. «Necesitamos inversores españoles comprometidos que demuestren con su presencia que en Guinea Ecuatorial se puede invertir como en cualquier otro país», reclamó Job Obiang Esono Mbengono.
