Gestión inteligente de edificios, envases compostables a partir de restos de aguacate o materiales aeroespaciales aplicados en intervenciones traumatológicas... Así son los últimos ejemplos reales de los 6.000 proyectos innovadores que ha respaldado la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA). Dos décadas de apoyo a iniciativas de empresas, universidades y centros tecnológicos para acelerar el desarrollo de la región. Esta entidad nació como fundación privada, apoyada por administraciones públicas y compañías líderes en la región, para unir fuerzas en el impulso a la innovación, estrechando lazos entre universidad, empresas y sectores. Su actividad ha aportado en estas dos décadas de trayectoria una contribución al PIB de 1.756 millones de euros y más de 35.000 empleos de alta cualificación, así como una contribución fiscal de 362 millones de euros. Los miembros del clúster de CTA, que suman ya más de 185 empresas de todos los sectores y tamaños, suponen el 3,6% del PIB nacional y mantienen casi 300.000 empleos en España, según un informe reciente de PwC. El programa de incentivos a la I+D+i empresarial de CTA ha financiado más de 842 proyectos de I+D+i empresarial con 211,5 millones de euros, que han movilizado una inversión privada en innovación superior a 604 millones de euros. Además, esos proyectos han subcontratado más de 104,5 millones de euros a miles de investigadores de cerca de 400 grupos de investigación de las universidades, hospitales y otros centros públicos de investigación andaluces. «Son proyectos que han tenido la virtud de propiciar una efectiva transferencia de conocimiento y favorecer una colaboración estable Universidad-Empresa, forjando así un ecosistema andaluz de la innovación», afirma Beltrán Pérez, presidente de CTA. Esta entidad también se ha consolidado como un socio estratégico en proyectos internacionales de innovación. Ya ha participado en más de 65 proyectos internacionales , tanto financiados por la Unión Europea como por organismos multilaterales y ha colaborado con más de 500 entidades de 45 países. Esta actividad internacional hace posible acercar oportunidades al tejido empresarial andaluz. ¿Qué tipo de proyectos impulsa CTA? Un ejemplo lo representa la empresa andaluza Dasware Technologies, miembro del Grupo DEBOS (Granada), que colabora con la Universidad de Granada para crear una plataforma inteligente de gestión de incidencias de cualquier tipo de smart building o edificio inteligente, desde residencial hasta comercial, hotelero o de oficinas. Otro de los proyectos que cuenta con el apoyo de CTA es el de la fabricación de envases o bolsas compostables a partir de restos de aguacate, elaborado por Las empresas andaluzas Envapal Trade (Vélez-Málaga) e Insoagra (Granada) también junto a la Universidad de Granada. Y otro ejemplo de colaboración público privada en el que ha intervenido la CTA es el de la empresa aeronáutica gaditana Titania y la Universidad de Cádiz, que están material quirúrgico reutilizable fabricado en material compuesto de fibra de carbono. El apoyo de CTA también alcanza proyectos tecnológicos nacidos en startups a las que han ayudado a conseguir financiación. Es el caso de Novelingo, una startup malagueña que ha desarrollado una herramienta a partir de inteligencia artificial para que empresas de cualquier sector y entidades educativas puedan crear contenidos gamificados de calidad de manera rápida, fácil y sin necesidad de programar. El Patronato aprobó en junio de este año la puesta en marcha de un nuevo plan estratégico de CTA para seguir siendo una herramienta útil para el ecosistema innovador. Este nuevo plan estratégico, que tendrá vigencia de 2026 a 2029, refuerza a CTA como entidad de colaboración público-privada «para el apoyo a la aceleración y éxito de los procesos de innovación empresarial y con foco en la actividad internacional y la prestación de servicios avanzados en materia de I+D+i». Beltrán Pérez apunta que las claves de futuro para corporación son utilidad, ofrecimiento, aceleración y ambición. «Queremos seguir siendo útiles y cada vez más, para acelerar la innovación , dar dimensión internacional al talento andaluz, incrementar la competitividad y generar oportunidades». Otra de las líneas prioritarias para CTA es continuar ofreciendo su experiencia y su amplia red de contacto a las entidades con las que colaboran. «Queremos poner a su disposición nuestro conocimiento experto del proceso de maduración en I+D+i y especializado por sectores económicos, así como el talento de nuestra plantilla altamente cualificada», en palabras de Beltrán Pérez, quien también estima fundamental «acompasar los tiempos de administraciones públicas y centros de investigación con el de las ágiles empresas». Y como reto crucial para que CTA llegue a metas más altas y pueda servir al propósito de sus fundadores, conseguir alcanzar con mayor precisión y profundidad la amplia geografía andaluza (más allá de sus sedes en Sevilla, Málaga y la prevista en Granada), con el fin de proyectar las capacidades tecnológicas de Andalucía fuera de nuestro territorio.