Zarandeado en Azpeitia, donde un decepcionante y ajado Insolac Caja 87 se frustró en su inane intento de combatir al Biele ISB con las mismas armas, el equipo de Adrià Alonso vuelve a casa este domingo con deberes pendientes y la sensación de que su potencial no le alcanza para ganar a los mejores equipos del Grupo Oeste . Es verdad que doblegó al Valladolid y a domicilio, en Pisuerga, donde no es nada sencillo sorprenderlo, pero antes perdió con el Córdoba, la Ponferrada y la Cultural Leonesa (décimo clasificado). Y hace una semana hincó la rodilla en Azpeitia, donde el elenco verdirrojo manifestó una impotencia difícil de digerir cuando debería haber mostrado una imagen radicalmente diferente frente a un equipo muy bien armonizado que se jugaba el liderato. Ese partido sembró la preocupación en torno al Caja 87, que este domingo recibe al Logrobasket , antepenúltimo clasificado, con arbitraje de Lázaro Rodríguez y Rodríguez Francisco (12.30 horas, LaLiga Plus). El equipo, tras una intensa semana de trabajo, debería responder aprovechando la visita de este recién ascendido que mora en la zona baja de la tabla acreditando un parcial negativo de dos victorias y nueve derrotas en once jornadas . Como el segundo triunfo lo atrapó el pasado fin de semana en un partido de enorme mérito ante el Ponferrada (80-64), se le supone al bloque riojano una renovada confianza para afrontar este duelo en San Pablo con la ilusión de hincarle el diente a un candidato al ascenso. Porque, sí, pese a su irregularidad manifiesta, especialmente cuando de medirse a sus iguales en el Oeste se trata, aún no se le puede arrebatar esa etiqueta a este Insolac Caja 87 cuya personalidad se desdibujó completamente ante el Iraurgi. Jugó a lo que no sabe y encajó muchos puntos, 90 en total, evidenciando una fragilidad defensiva en las antípodas de su rendimiento en los primeros partidos de Alonso. Entonces, fue una auténtica roca. Quizá no fuera demasiado atractivo su baloncesto, mas eso en realidad da lo mismo cuando se gana, se frena a los rivales por debajo de los 65 puntos y se enfila el camino de la victoria por semana . Esa saludable costumbre conviene recuperarla. Bien es cierto que, a medida que avanza la temporada y los rivales se conocen entre sí, es cada vez más complicado mantenerse en esos parámetros tan estrictos, pero en cualquier caso parece el Caja 87 un equipo más cómodo en ese tipo de baloncesto que en uno más abierto y rápido, roto o anárquico, de intercambio de golpes. Así cayó fulminado en Azpeitia (el nuevo destino del ya exverdirrojo Joaquín Cebolla) cuando el partido se descontroló a partir del segundo cuarto, con los guipuzcoanos metiéndole más ritmo, intensidad y ese punto extra de desorden al que jamás supo ajustarse el Caja 87 . De un golpe así, tan duro, hay que levantarse, aprender, serenarse, corregirse, rescatar el modelo de juego que tan bien funcionó en las primeras jornadas y exigirse más: desde el entrenador al último de los jugadores. Todos tienen que dar más de sí. Y cerrar heridas, si es que alguna se abrió en Azpeitia, primero por la mentalidad de la plantilla y después por las declaraciones de Adrià Alonso en sala de prensa. Estaba muy enfadado el técnico catalán y así lo reflejó, sin remilgos. Dijo que hubo «un problema de mentalidad», que «hay muchos jugadores que no han venido a jugar» y, rehuyendo cualquier excusa, fue de lo más contundente: «Entiendo el cansancio de los viajes y dos partidos en una semana... pero hay que dejarse de historias: bajar el culo, pegar y dominar el físico, eso es lo que hay que hacer para ganar estos partidos ». Es de suponer que todo eso lo comentó antes, de manera privada, en el vestuario a sus jugadores. «Ha sido una semana de mucha autocrítica con nosotros mismos y también de mucho trabajo, con la mente puesta en el Logrobasket pero haciendo hincapié en todos esos errores que cometimos; no por perder, sino por cómo perdimos», comentaba en la previa del choque ante los riojanos Adrià Alonso, confirmando que « ha sido una buena semana de trabajo en la que se han ido sumando piezas y teniendo cierta normalidad poco a poco ». Una es Dedovic, que se ha perdido los tres últimos partidos por lesión y estará disponible este domingo, según apuntó el técnico verdirrojo, «aunque necesita su tiempo para volver a esa normalidad». « Contento por la actitud de los chicos, por cómo han afrontando la derrota y con muchas ganas de jugar de nuevo el domingo en casa », destacó. Antes de vencer al Ponferrada, el Logrobasket sumaba cinco derrotas seguidas. Su otro triunfo lo cazó en Gijón en la cuarta jornada. Promedia 73 puntos a favor, 79 en contra y un escaso 28% en el tiro de tres. No tiene precisamente dinamita ofensiva. A nivel estadístico, su jugador más completo está siendo Borja Arévalo, con 6,4 puntos, 5,5 rebotes y 3,5 asistencias para una valoración media de 13 créditos por encuentro. Iker Montero (12 puntos), Spencer (11,3), Plitzuweit (11,2) y Pape Bocar Sall (10,5) son sus máximos anotadores y conforman junto con Arévalo la columna vertebral. Del plantel riojano hablaba realizaba esta radiografía Adrià Alonso: «Tienen un roster muy interesante que no se corresponde con las victorias-derrotas que atesoran en la clasificación. Es un equipo muy peligroso cuando despierte, y esperemos que no sea contra nosotros. Va a dar muchos problemas por el nivel de sus jugadores. Es un equipo muy versátil, físico, con muchos jugadores capaces de anotar y de jugar a un ritmo muy alto. Un partido muy trampa », señalaba, a modo de aviso para navegantes, el técnico de un Caja 87 que no para de moverse en el mercado buscando nuevos jugadores y fichará otra vez aprovechando el parón navideño. Antes, debe volver al raíl de las victorias. Cinco triunfos en cinco partidos para el CB Starlabs Morón de José Antonio Santaella, que ha puesto el turbo con la llegada del técnico cordobés a su banquillo. Los resultados ponen de manifiesto el acierto de la decisión de la directiva aruncitana. Este sábado, en Ponferrada , el Morón conquistó un triunfo de mucho mérito (61-77) construido en un espectacular primer tiempo, con un 11-23 al término de los diez primeros minutos y un 8-20 en el segundo parcial que elevó el 19-43 al intermedio. No bajó el pistón tras la reanudación y manejó rentas de un máximo de 31 puntos (29-60 y 31-62) que liquidaron el pleito por más que ese tercer segmento acabase en empate (22-22) y el último se lo llevara el conjunto berciano por 20-12. Con una rotación muy corta, de apenas nueve jugadores por las ausencias de Orlov y Luis Parejo, el Morón anotó 12 triples de 29 intentos y repartió 20 asistencias, con un baloncesto muy coral, siete de ellas de Alo Marín , que además aportó 12 puntos y 4 rebotes. José Alberto Jiménez, con 16 puntos, volvió a ser el máximo anotador de un Morón que se dispara hasta las ocho victorias tras este repóquer logrado con Santaella. El próximo partido de los aruncitanos será el derbi sevillano contra el Insolac Caja 87, fijado para el 3 enero (18 horas). Peor le fueron las cosas al Cajasol Baloncesto Sevilla Femenino , que sumó su décima derrota en trece jornadas en la Liga Challenge al caer derrotado por diez puntos (57-67) ante el Sernova Renovables Real Canoe . Después de un primer cuarto igualado (13-14), las madrileñas despegaron en el segundo (9-22) adquiriendo una renta de 14 puntos al intermedio. Siguieron luchando las de Edu Pérez, pero la desventaja era ya de 18 puntos al final del tercer periodo, tras un 13-17 de parcial, y ganar el ultimo (22-14) no les permitió esquivar la derrota. Nuria Sánchez , con 11 puntos, fue la única jugadora del Cajasol que alcanzó los dobles dígitos en anotación, si bien la más destacada fue Fanta Gassama , con 8 puntos, 16 rebotes, 3 asistencias y 24 créditos de valoración. Ahora hay descanso navideño. El Cajasol jugará de nuevo el 4 de enero, cuando visitará al Fustecma NBF Castelló.