Desde la llegada de
Manolo González al banquillo del
Espanyol, los derbis han estado disputados. En el primero, jugado en el
Lluís Companys, el
Barcelona ganó por 3-1, pero se encontró posiblemente al primer rival que más hizo dudar a su defensa adelantada. Al
Espanyol le anularon dos goles por fuera de juego. En el partido de la segunda vuelta, un gol de
Lamine Yamal,
que llega motivado al derbi, marcó el rumbo hacia el título de Liga. Los azulgrana tuvieron que picar piedra para lograr la ventaja.
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