Los días de
Ruben Amorim en el
Manchester United han acabado. Y no lo han hecho de la mejor manera.
Los resultados deportivos, malos, y una 'pulla' al club en la última rueda de prensa, condenaron al portugués, que se marcha por la puerta trasera y con la afición dividida en torno a su figura. Tenía seguidores y detractores, pero la decisión estaba tomada y se le destituyó ayer. El ex del Benfica había recibido incluso severas críticas por parte de algunas leyendas del club.
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