El Barça afronta hoy la semifinal de la Supercopa de España tras un derbi que estuvo a la altura de las expectativas. Desde el inicio se percibió intensidad constante y quedó claro el gran momento del Espanyol, que logró incomodar al equipo de
Flick en todas sus líneas.
Roberto y
Pere Milla dispusieron de las ocasiones más claras para adelantarse, pero siempre emergió
Joan Garcia, que sigue a un nivel extraordinario. Su lectura del juego, la precisión en las salidas y la velocidad con la que ejecuta cada acción transmiten una enorme seguridad.
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