«La gente ya no quiere trabajar». Esta es la frase más difundida cada vez que un negocio no consigue cubrir vacantes , especialmente en sectores como la hostelería. El foco, suele ponerse, además, en los jóvenes y su supuesta falta de compromiso o de 'cultura de esfuerzo'. Pero, ¿ y si el problema no estuviera en quienes buscan empleo , sino en las condiciones que ofrecen las empresas? Esa es la pregunta incómoda que plantea Ricardo Gil , hostelero y empresario, en su cuenta de TikTok @empresario_hostelero. «La gente no quiere trabajar contigo. Tienes un problema muy importante», afirma Gil de forma contundente en el comienzo de su vídeo. Acto seguido, desmonta este mantras tan repetido en el sector empresarial actual: « La gente sí que quiere trabajar, por supuesto que quiere trabajar . Y todos necesitamos trabajar». El empresario habla desde la experiencia de quien ha gestionado equipos, ha cometido errores y ha tenido que replantearse su forma de dirigir. Esta trayectoria le ha llevado a descubrir que el problema radica en lo que ofrecen muchos dirigentes. «Lo que la gente no quiere son horarios abusivos , sueldos bajos que no nos permiten llegar a final de mes y todos esos rollos, que estamos siempre con lo mismo», señala, dejando claro que «esto no puede ser» y que es responsabilidad de los empresarios revertir la situación. «Lo tenemos que mejorar» , instiga. En este sentido, Gil apela a ofrecer unas condiciones dignas: «Lo que tienes que vender a tus empleados es dignidad, y no indignidad ». Con esto, afirma, se consigue crear una plantella de trabajadores «tan fieles que van a estar toda la santísima vida contigo, defendiéndote». «Como tú defiendas a tus empleados, ellos te van a defender a ti, a capa y espada», insiste. De esta forma, subraya que cuando una empresa tiene dificultades para encontrar personal, la culpa no es de quienes al puesto: «Si hay muchas personas que vienen a buscar empleo y nadie se queda contigo, mírate el ombligo porque la indignidad la tienes tan sometida que no vas a ser capaz de crear equipo en la puñetera vida». No obstante, a pesar de la contundencia de sus palabras, el mensaje del hostelero no es un ataque, sino una invitación a la autocrítica y la evolución enmendado los errores: « Yo he aprendido, me costó mucho, pero al final lo he conseguido . Si yo he podido, los demás también». La hostelería española sostiene a más de un millón de trabajadores , una cifra que la convierte en uno de los grandes motores del empleo nacional. Sin embargo, esa magnitud contrasta con la fragilidad de sus condiciones laborales. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) , el sector registró en 2024 uno de los salarios medios más bajos del país, 1.520,7 euros mensuales , solo por encima del trabajo doméstico. Una cifra que roza el Salario Mínimo Interprofesional, 1.134 euros en 14 pagas o 1.323 euros en 12 , y que evidencia la dificultad de llegar a fin de mes para buena parte de sus empleados. Esto explica que el vídeo de Ricardo Gil acumule más de 600 comentarios, muchos de ellos aplaudiendo su mensaje y dándole las gracias por reflejar la situación de los empleados de hostelería: «Por fin hay un jefe en condiciones y que mira por el trabajador. Increíble, todos mis RESPETOS» . Sin embargo, también hay numerosos mensajes de otros empresarios que denuncian haber tenido mala suerte con sus empleados a pesar de ofrecer buenas condiciones . Algo que, según defiende Gil, puede pasar, pero no como norma general: « Habrá de todo como en todos sitios».