El
Athletic Club de Bilbao está siendo el mejor cliente de esta temporada. Fue el rival para volver al
Camp Nou tras dos años y medio de exilio y lo puso fácil. El 4-0 fue plácido, con el gol inicial de
Robert Lewandowski y, luego,
Ferran Torres y Fermín en modo estrella. Ayer, en las semifinales de la Supercopa, los vascos lo pusieron todavía más fácil. El 4-0 del descanso, de nuevo con
Ferran y
Fermín abriendo la lata, ya dejaban a los de Hansi Flick clasificados para la primera final de temporada. Y dejaban, también, a un
Athletic tan tocado que uno llegó a pensar que si el Barça no levantaba el pie del acelerador en el segundo tiempo, igual a
Ernesto Valverde le costaba el cargo. Ya fue cesado del Barça tras una semifinal perdida en
Arabia Saudí, solo hubiera faltado que se repitiese la historia. Pero el
Athletic Club no tiene las urgencias de otros clubes. Mejor para ellos.
Seguir leyendo...